domingo, 16 de abril de 2017

Economistas del RUM presentan alternativas económicas


Ensayos para una nueva economía: Desarrollo Económico de Puerto Rico” (Ediciones Callejón) es el resultado de un esfuerzo coordinado por el Departamento de Economía del RUM, y la colaboración de profesoras de los Departamentos de Economía Agrícola y Estudios Hispánicos, entre otros investigadores e investigadoras. La presentación principal estará a cargo del profesor universitario, y vicepresidente de la Asociación de Economistas de Puerto Rico, Dr. José Caraballo Cueto.

Trascendiendo el salón de clases - UPR Cayey



Trascendiendo el salón de clases (2017)
Los portones están cerrados, mientras desde adentro se construye una nueva UPR.

Tomas de piso y edición por: Amílcar J. Hernández
Tomas aéreas por: Jesús Martinez
Contenido textual por: M.E. Cayey

Audio: Guerra - Residente

Salir del agujero negro para construir nuestro futuro

Ethel Ríos Orlandi


Puerto Rico tiene el conocimiento pericial que se requiere para encaminar la economía del país, potenciando un porvenir digno y sostenible para las futuras generaciones. Tiene una cultura vigorosa  y dinámica que despliega las más diversas expresiones de nuestro ser colectivo. 

Cuenta con trabajadores diestros, inteligentes y tenaces que proponen soluciones factibles a los desafíos que enfrentan en sus centros de trabajo.  Su capacidad en áreas tan disímiles como la música popular,  la gerencia de manufactura, la literatura, el deporte, la informática, las ciencias moleculares, el teatro y las ingenierías, por mencionar algunas, ha sido reconocida mundialmente.  

El país cuenta con proyectos innovadores orientados a la producción de bienes y servicios, incorporando tecnologías emergentes.  Es notable el auge de una agricultura, compatible  con la salud y la conservación  del ambiente,  de la gastronomía y de la producción de aplicaciones digitales.  Entre otros, Puerto Rico exporta productos de alta tecnología reconocidos por su excelente calidad, así como servicios gerenciales y técnicos relacionados con industrias estrictamente reglamentadas.

Su población está organizada en cientos de agrupaciones que giran en torno a intereses, ideologías, geografías y afinidades diversas.  Acercando la lupa, vemos redes que propician interacciones solidarias hacia objetivos comunes.   Tenemos capacidad organizativa.

Sin embargo, transitamos aceleradamente hacia las entrañas de un agujero negro mientras se agudiza el deterioro social que, signado por una violenta desigualdad, deja desprovistos de medios de vida a cientos de miles que viven en pobreza.  Evadiendo el goloso agujero, muchos tuvieron que irse, en apresurada fuga.  Perdimos una valiosa parte de nuestra población.

Durante más de cuatro décadas, lejos de implantar estrategias macroeconómicas para lograr un desarrollo humano sostenible, los gobernantes y otros dirigentes endeudaron a nuestro pueblo, mientras gran parte del capital producido por los trabajadores salió del país.  Ante el empeño del gobierno de  pagarle esa deuda al capital financiero, ignorando todo cuestionamiento de su legitimidad, gran parte de nuestra sociedad gira en un eterno presente que le impide imaginar un futuro deseable. 

Sin embargo, tenemos la capacidad colectiva para producir, desde las entrañas mismas de nuestra sociedad diversa, consensos mínimos que, con visión de futuro, puedan guiar la construcción de una economía productiva y sostenible, conducente a un robusto desarrollo humano y social.  Una visión consensuada del camino a seguir, nos permitirá resistir y detener la expoliación y el desmantelamiento de nuestro país, acciones imprescindibles para su reconstrucción. De lo contrario, seguiremos reaccionando inefectivamente a las maniobras que se realicen desde el poder.  


Somos capaces.  Construyamos nuestro futuro.

viernes, 14 de abril de 2017

Tres maneras de apoyar la UPR en tiempos de huelga

Los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico han declarado una huelga indefinida y cerrado sus recintos en protesta a un recorte de 450 millones al presupuesto de la Universidad impuesto por la Junta de Supervisión Fiscal y el gobierno de Ricardo Rosselló. Cómo atender esta situación presenta una serie de conflictos y alineamiento de intereses para distintos sectores de la Universidad y el pueblo puertorriqueño que ameritan ser desenredadas brevemente:
  • Los estudiantes están utilizando la huelga para luchar por la Universidad.
  • Mucha gente (y me incluyo) piensa que el mecanismo de huelga no es el correcto para este momento y que hará más daño que bien por la Universidad.
  • Muchos grupos y personas buscarán persuadir, disuadir y desestimar a los estudiantes para que terminen la huelga.
  • Estemos de acuerdo con los estudiantes o no, nos guste el mecanismo de huelga o no, entendemos que los recortes presupuestarios excesivos hacen daño a la Universidad.
  • Ante esta realidad de huelga estudiantil indefinida ¿cómo podemos hacer limonada con estos limones que nos proporciona?
A continuación presentaré tres maneras en que podemos contribuir a la causa con acciones concretas de activismo digital.
1. Controlar la narrativa en espacios digitales
La huelga causa tensión entre grupos diversos dentro de la universidad con visiones distintas de cómo defender la Universidad. Es de esperarse que surgirán conflictos, choques, escupitajos y otros momentos en que los estudiantes (humanos al fin) no lucirán bien ante la opinión pública. Pero hay que tener presente que estos casos son distracciones al mensaje básico de su lucha: resistencia contra un recorte presupuestario catastrófico al presupuesto de la UPR para pagar una deuda que no ha sido auditada.
Nosotros compartimos todo tipo de contenido en los medios digitales, a veces sin leer más allá del titular y su primer párrafo, simplemente porque confirma nuestras posturas. Los medios van a representar a los estudiantes huelguistas de muchas maneras, frecuentemente negativamente con el fin de desestimar sus actos de protesta. En momentos como este el pensamiento crítico se vuelve esencial, particularmente antes de compartir algún recurso sensacionalista que distraiga del conflicto principal de esta narrativa. Aún más, hay que escribir y compartir mensajes que den amplia difusión de este mensaje, para que los ciudadanos de Puerto Rico, los Estados Unidos y el mundo conozcan la situación y pidan que se resuelva.
2. Activismo digital
Es fácil subestimar el poder del activismo digital, particularmente en un tiempo en que el uso de redes sociales se considera un espacio para entretenimiento y distracción. Sin embargo, los bots, trolls, memes, páginas Web y activismo en redes sociales se han utilizado para regar desinformación y noticias falsas, afectar la opinión pública, facilitar revoluciones e influir a votantes indecisos para impactar el resultado de elecciones. Gústele o no, las redes sociales se han convertido en un espacio donde se librarán las batallas ideológicas del siglo 21.
Una huelga estudiantil genera muchas imágenes, video, escritos y cobertura mediática que podemos utilizar para apoyar la causa. Estos materiales se pueden compartir en medios sociales para concienciar a distintas poblaciones o utilizar para crear memes críticos, bots de protesta en Twitter, escritos en géneros digitales accesibles (como los artículos en forma de lista) y ciberactivismo en general.
3. Consolidar la presión
El acto de cerrar la Universidad es un tipo de protesta idóneo para poner presión a la administración universitaria. El problema es que la administración de la UPR no tiene el poder de cambiar la cantidad de fondos que el gobierno aporta a su presupuesto. Lo único que puede hacer es suplicar a las entidades del gobierno de Puerto Rico que le aumenten el presupuesto para poder operar sanamente y planificar medidas de austeridad y para aumentar recargos si no se le otorgan los fondos. El gobierno mismo ya no tiene el poder para tomar decisiones presupuestarias sin la aprobación de la Junta de Supervisión Fiscal. La Junta responde al gobierno de los Estados Unidos el cual responde a sus ciudadanos.
¿Cómo lograr que esta huelga estudiantil pueda ejercer mayor presión al gobierno y la Junta para que atiendan sus reclamos? Hay que responsabilizar a quienes han puesto en peligro a la Universidad: la administración del gobernador Ricardo Rosselló y la Junta de Supervisión Fiscal. La única manera es amplificar el mensaje de los estudiantes canalizando la presión para que llegue a afectar a las entidades que pueden tomar decisiones al respecto.
Nuestra intervención es clave para concienciar a las entidades del gobierno estadounidense y su ciudadanía del problema que representa la Junta de Supervisión Fiscal para Puerto Rico y su Universidad. La situación de la UPR y Puerto Rico puede tener un costo político si ponemos presión sobre las personas que pueden tomar decisiones para atenderla.
Trabajemos con los estudiantes, amplifiquemos su mensaje, canalicemos la presión hacia quienes toman decisiones y dependen de la opinión pública y utilicemos los medios digitales sagazmente para que esta huelga no sea en vano.
Nos une la misma causa.

Verdades que quieren callar

Pedro Ortiz, “Verdades que quieren callar”,  El Nuevo Día, 14 de abril de 2017


En este tiempo de solemnidad espiritual es necesario detenernos para ver. Les invito a ver conmigo la realidad desde la fe. Quiero referirme a dos momentos de la Semana Santa. El primero es cuando Jesús entra triunfalmente en Jerusalén y los fariseos y sus seguidores pretenden que los niños no canten con alboroto, a lo que él les advierte que si “ellos callan, gritarán las piedras”. El segundo momento es cuando es conducido ante Poncio Pilatos y él le dice que ha venido para dar testimonio de la verdad y, cuando el gobernador le pregunta que cuál es la verdad, entonces guarda silencio.
Veo a los jóvenes universitarios puertorriqueños, por miles, alzados y alborotados proclamando sus ideales, su derecho a soñar, su reclamo de que no se destruya la universidad pública quitándole la mitad de su asignación regular presupuestaria. Todos saben que los estudiantes dicen la verdad, pero algunos quieren que se detenga el alboroto. ¿Quieren que griten las piedras?
Veo líderes del magisterio dando la voz de alerta de que se está destruyendo el sistema de instrucción pública mediante el cierre de escuelas. Quieren que los maestros, los padres y estudiantes se levanten y hagan detener ese abuso contra cientos de miles de familias, contra los valores de un pueblo pobre que no tiene para dejar fortunas a sus hijos pero quiere darles como herencia una buena educación. De nuevo hay quienes no quieren que se forme el alboroto.
Veo a mujeres, jóvenes y mayores, reclamando que se detenga la insensata injusticia de eliminar los principios de esencial igualdad humana del currículo escolar, a pesar de que todos saben que esa es una manera de educar para que los futuros adultos, sean del género o de la identidad que sea, crezcan sabiéndose dignos. Pero otra vez, corren a tratar de silenciarlas con mil y un ardides.
Veo a los grupos de nuestras comunidades defendiendo el ambiente, luchando contra los depósitos tóxicos, contra los incineradores, contra los desarrolladores desmesurados que amenazan con destruir valles y costas. Pero otra vez veo la voz farisea buscando cómo aprobar leyes y mover la fuerza para hacerles callar. No quieren el alboroto.
Veo a muchos, pero muchos, que reclaman que hay que auditar la deuda pública para separar la parte que es ilegal y odiosa de la que es legítima. Sin embargo, otra vez los fariseos usan muchas estratagemas para que no se forme el alboroto. Dicen que si se forma, se pierde la credibilidad ante los ricos que quieren cobrar, aunque no tengan derecho a quedarse con ese dinero.
Pero lo más triste de todo es que veo también cómo tantos, enfrentados con las denuncias reales, con los reclamos verdaderos, toman actitud de sabiondos, de listos, y pretenden hacerse pasar por inocentes preguntando que cuál es la verdad. Esconden la información para después decir que no la saben, planifican desahuciar de sus hogares a muchos y luego no saben de dónde salen tales denuncias, hablan de transparencia mientras gobiernan a escondidas, pretenden proclamar que son inocentes de lo que ocurre cuando en realidad se lavan las manos ante las injusticias. Silencio.

Columna: La Universidad ¿de Puerto Rico? (Antonio Martorell)

Columna de Antonio Martorell en el periódico El Nuevo Día:
14 de abril de 2017.

La Universidad ¿de Puerto Rico?

La Universidad de Puerto Rico, bien lo dice su nombre, es de Puerto Rico, pero ahora al igual que todo nuestro país está bajo el dominio de la Junta de Control Fiscal, mal llamada de Supervisión, cobijada por el insultante sarcasmo de PROMESA.
Esta Junta y el mayordomo colonial de turno en el Palacio de Santa Catalina pretenden un recorte presupuestario a nuestro primer centro docente que no es ni siquiera una amputación: es una herida mortal. Atentar contra la vida de la Universidad es un asalto asesino a nuestro pueblo. La educación superior es la base del bienestar nacional. Salud, justicia, ciencia, artes, religión, agricultura, comercio, tecnología, transporte, en fin, toda actividad humana de modo directo o indirecto depende de la educación.
Defendemos la Universidad, nos va la vida como pueblo en ello. A ella nos debemos. Nuestra deuda es con ella, no de la Universidad con la Junta. La inversión económica del país en su Universidad es una de alto rendimiento. La educación superior de nuestro pueblo no es un privilegio, es un derecho inalienable responsabilidad de todos.
La reducción al presupuesto universitario establecido por la Junta no guarda proporción al propuesto para el resto del gasto gubernamental. Sin duda es inaplazable una reforma universitaria pero lo es sobre todo para reconocerle una real autonomía de los vaivenes político partidistas que la hacen botín de guerra cada cuatro años del vencedor en las elecciones generales contribuyendo a su burocratización y corrupción. No debe sorprender entonces el hecho de que mientras se le exige reducir de modo inmisericorde el aporte a la Universidad, se aumente el gasto en la ya inflada y deficiente Comisión Electoral para la celebración de un plebiscito que mucho pretende y nada resuelve.
Los estudiantes universitarios se han decidido por el último recurso en su lucha por defender nuestro centro de estudios: la huelga indefinida. Es una movida desesperada, pero esperanzada en que sus reclamos sean escuchados e implementados. Hasta ahora han sido escuchados. Albergo serias dudas de que sean implementados. Y no es que las demandas no sean justas. La triste realidad es que están dirigidas a un organismo de cobro y su ejecutor en la Fortaleza, a una agencia fiscal pagada por nuestro pueblo para desvalijarnos, un pseudo gobierno de acreedores que convenientemente se opone a la auditoría de una deuda que ya se sabe es ilegal y señalaría a los culpables de ambos partidos que nos han defraudado con la cantidad de dinero que una vez revelada supondría una resta a la suma que nos pretenden cobrar.
La débil Fortaleza le teme a la Universidad por sobradas razones. El centro de estudios privilegia el cuestionamiento sobre la obediencia, opone el pensamiento creador al poder arbitrario, cultiva la libertad como generadora de la invención. Por supuesto que constituye una amenaza ante el encubrimiento, la usura y la cobardía.
PROMESA viene a cumplir su cometido —que es cobrar. De paso ha despojado lo que restaba de la máscara al Estado Libre Asociado mostrando la colonia al desnudo libre de falsos pudores. La nuestra es una lucha desigual, siempre lo ha sido y no aparenta cambiar. De un lado una agencia de cobro que esconde las armas bajo el blanco mantel de su mesa presidencial. Del otro una centenaria y atrincherada institución generadora del libre pensamiento y la autogestión.

miércoles, 12 de abril de 2017

PAReS sobre la deuda y la UPR






Los profesores Bernat Tort y Érika Fontánez conversan con Jay Fonseca sobre la deuda pública y la UPR, miércoles 12 de abril de 2017; desde el minuto 6:20.

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