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domingo, 18 de junio de 2017

AULA ABIERTA: Movimientos sociales

La próxima semana, los cursos de Psicología Social Avanzada y Seminario de Análisis Psicológico del Cambio Social y Cultural en Puerto Rico serán aulas abiertas para hablar sobre MOVIMIENTOS SOCIALES. 

El formato será tipo cine-foro para ver el documental de Naomi Klein 

"La Toma" 
http://www.thetake.org/ 

y entablar una conversación sobre movimientos sociales facilitada por: 

Liliana Cotto (socióloga urbana que estudia los mov soc) y 
Mariolga Reyes (psicóloga comunitaria, etnógrafa y profesora del curso). 

Además del documental, el texto común será el artículo de Liliana Cotto, "Movimientos sociales: Otra mirada a la crisis" disponible aquí:http://www.80grados.net/movimientos-sociales-otra-mirada-a…/

Pueden asistir a cualquiera de las siguientes sesiones: 
LUNES 19 de junio | 9am-12m 
sala de videoconferencias, Red Graduada, Biblioteca Lázaro, 2do piso

MARTES 20 de junio | 4-7pm 
Instituto de Cooperativismo, PlazaU 4112N

sábado, 17 de junio de 2017

PROTESTAmos presenta el plan fiscal

PAReS invita a la presentación del Plan Fiscal SOStenible para la UPR/PROTESTAmos 
el lunes 19 de junio
a las 3:00PM


SALA JORGE ENJUNTO (SALA A)
FACULTAD DE HUMANIDADES
UPR Recinto de Río Piedras

martes, 30 de mayo de 2017

Plan Fiscal Sostenible para la UPR supone deliberación universitaria

El Plan SoS UPR propone una metodología participativa e inclusiva que convoca a los diversos sectores comprometidos con el servicio esencial que ofrece la Universidad de Puerto Rico al país
(Mayagüez, 30 de mayo de 2017) El Plan Fiscal Sostenible para la UPR (Plan SoS UPR) que el colectivo Profesorxs Transformándose en Solidaridad Tornada en Acción (PROTESTAmos) entregará hoy –a la Junta de Supervisión Fiscal, a la Autoridad de Asesoría Financiera y Agencia Fiscal de Puerto Rico, al Gobernador, a la Junta de Gobierno de la UPR y a la Junta Universitaria de la UPR– propone un proceso participativo e inclusivo de deliberación y revisión por diversos sectores de interés previo a ser sometido a la aprobación final de las estructuras de gobernanza existentes en la Universidad.
Según indicó la doctora Lissette Rolón Collazo, coordinadora del proyecto, “elPlan SoS UPR es ya, en efecto, el resultado de la colaboración entre estudiantes, profesores e investigadores universitarios que coinciden en que la Universidad de Puerto Rico es el eje central para la recuperación del país en la coyuntura actual”.
La impronta colaborativa de PROTESTAmos surgió en respuesta al fracaso del Plan Fiscal elaborado por el Comité de Finanzas de la entonces presidenta interina de la UPR, Nivia Fernández, el cual no contó con el insumo ni con el consenso de la comunidad universitaria y fue rechazado por la Junta de Gobierno de la UPR el pasado 28 de abril.
En carta fechada el 30 de abril de 2017 y dirigida a José B. Carrión III, Director de la Junta de Supervisión Fiscal, PROTESTAmos se comprometió a elaborar, con aportes propios y de otros sectores, un Plan Fiscal Sostenible para la UPR y a someterlo a la JSF, con copia a las entidades antes citadas, el 30 de mayo de 2017.
El Plan SoS UPR contempla un proceso participativo dividido en dos etapas. La primera, de carácter inmediato, se nutrirá de la deliberación de las propuestas del Plan entre constituyentes de la UPR y demás sectores de interés. En esta etapa se espera su deliberación, revisión y aprobación en un término máximo de dos semanas.
La segunda etapa, de carácter continuo, convoca al liderato universitario, a las estructuras representativas de la Universidad, a los constituyentes universitarios y a otros sectores de interés (exalumnos y jubilados, entre otros) a participar en procesos sucesivos de mejoramiento periódico y actualización del Plan.
El Plan SoS UPR propone, entre otras cosas, tres escenarios posibles para retar los recortes propuestos por la JSF y para asegurar la subsistencia de la UPR como servicio esencial al país. Dicho plan estará disponible en protestamos.net a partir del 31 de mayo de 2017.
PROTESTAmos es un colectivo auto-convocado de docentes e investigadores del Recinto Universitario de Mayagüez constituido el pasado 17 de abril.

martes, 23 de mayo de 2017

Gobernanza, crisis financiera y Universidad

Ponencia de PAReS ante el Comité de Consulta para la presidencia de la UPR

La Universidad debe pensarse como “un bien público cuyo funcionamiento en las mejores condiciones posibles constituye una obligación para el Estado y una responsabilidad con respecto a la sociedad puertorriqueña”. (Informe del Comité Especial del Senado Académico sobre la situación fiscal del Recinto, aprobado por la asamblea del claustro el 1 de abril de 2016)

El grupo PAReS, Profesorxs Autoconvocadxs en Resistencia Solidaria, compuesto por docentes con y sin plaza del Recinto de Río Piedras, se presenta ante este Comité de Consulta, la comunidad universitaria y el país para repudiar el proceso vigente de toma de decisiones sobre el gobierno de la institución, incluyendo la designación de la presidencia. La incongruencia de que se estén celebrando estas vistas en una coyuntura en que la institución se encuentra paralizada por una huelga estudiantil indefinida, en que muchos y muchas docentes están dedicadas a buscar soluciones para los problemas de la universidad, es ejemplo de la desvinculación entre los procesos burocráticos y los procesos participativos de base. A pesar de ello, comparecemos aquí para dejar constancia de nuestra perspectiva sobre un modelo alterno de gobernanza.

Reafirmamos en esta comparecencia las posiciones adoptadas por el claustro del Recinto de Río Piedras en abril del 2016 en cuanto a la importancia de que se democraticen las formas de gobierno y los procesos de toma de decisión en la universidad y en cuanto a la urgencia de una reforma producida por la comunidad universitaria misma. 

La crisis financiera que está viviendo el país convive con una creciente pérdida de confianza en las instituciones públicas, y un cuestionamiento de su legitimidad, sus formas de gobierno y sus estructuras administrativas. A lo largo de muchos años, los y las universitarias hemos denunciado no solo la intervención de la política partidista en la gobernanza de la Universidad sino también la carencia de procesos genuinamente democráticos en la toma de decisiones al interior mismo de la institución. Cuestionamos la institución de la presidencia como representativa de un modelo de gobernanza falto de transparencia, vertical, poco democrático y poco participativo, que responde mayormente a la política partidista. Hemos insistido en que se descentralice el funcionamiento de la universidad y que por medio de procesos horizontales de decisión, los recintos y las facultades puedan dirimir los asuntos que les competen directamente.

Estas áreas que le competen comprenden las cuatro libertades fundamentales que resultan consustanciales a la función de generar y divulgar conocimiento, a saber: la libertad de decidir quién enseña y a quién se enseña, qué se enseña y cómo. 

La forma de gobernanza de la universidad que proponemos, a diferencia de la actual, requiere una participación amplia de todos los sectores de nuestra comunidad que permita la toma de decisiones informadas desde la base. En ese marco, es fundamental que la institución sea autónoma en tres sentidos: frente a intereses externos; que los recintos lo sean frente a la administración central; y que haya autonomía al interior de cada recinto, sus facultades y departamentos. 

Primero, por su carácter académico, debe subrayarse ante el gobierno central la autonomía de la Universidad de Puerto Rico. En este contexto, es responsabilidad de nuestros representantes ante organismos gubernamentales defender los intereses de la universidad frente a decisiones y procesos que la perjudiquen.

En segundo lugar, en un nuevo modelo de gobernanza, la administración central debe cumplir una función facilitadora que garantice a los recintos la autonomía necesaria para establecer sus prioridades y atemperar sus decisiones académicas y presupuestarias a sus necesidades particulares. De este modo, además de respetarse el conocimiento que cada unidad tiene de sus condiciones específicas, se contribuye a reducir la burocratización administrativa de la universidad.

Finalmente, dentro de cada recinto, debe fortalecerse la intervención activa de docentes, no docentes y estudiantes en la toma de decisiones a nivel de las facultades y departamentos. Al tiempo que se respeta la libertad de cátedra y que se instituyen procesos efectivos de rendición de cuentas, las determinaciones relativas a todos los aspectos que constituyen la actividad docente, los ofrecimientos académicos y las condiciones para la investigación y la creación deben ser resultado de procesos participativos.

La gobernanza en la universidad debe posibilitar el cumplimiento de la institución con su misión educativa, investigativa y creativa, con su responsabilidad social y con los compromisos que, como institución pública, tiene con el país. Esa gobernanza no puede considerarse únicamente a la luz de criterios de índole económico. Debe posibilitar la redistribución de los recursos públicos que sustentan a la institución fortaleciendo las áreas académicas de enseñanza e investigación y de servicio al país. De igual forma, un nuevo modelo de gobernanza debe guiarse por una concepción de justicia social que posibilite condiciones de trabajo equitativas y prevenga la precariedad laboral de sus empleados docentes y no docentes. Así pues, deben instituirse mecanismos para reestablecer los nombramientos en plaza y para modificar las condiciones salariales y laborales de los docentes por contrato de modo que sus labores de enseñanza e investigación puedan producirse en condiciones justas y equitativas.

En el marco de este modelo de gobernanza, la universidad pública debe reconocer que sirve a amplios sectores del país, algunos de los cuales, especialmente en el momento actual, viven en condiciones de pobreza y precariedad. Es responsabilidad de la institución proveer educación accesible a todos los estudiantes, sobre todo a aquellos que provienen de esos sectores.

Esta transformación en la forma de gobierno de la Universidad de Puerto Rico contribuiría a una mayor transparencia y efectividad en nuestro funcionamiento así como a que se refuercen las prácticas democráticas, la legitimidad de la universidad pública ante el país y el reconocimiento de su enorme contribución al desarrollo cultural, social y económico de Puerto Rico.

Ponencia leída por Maruja García Padilla
Portavoz de PAReS
11 de mayo de 2017

viernes, 19 de mayo de 2017

Carta Abierta a colegas en puestos administrativos y a colegas con plazas regulares en la UPR

(en seguimiento a acuerdos de la Asamblea Nacional del Claustro UPR)*

El 5 de mayo de 2017 en Cayey, se reunieron en asamblea alrededor de 511 docentes del sistema de la Universidad de Puerto Rico, profundamente comprometidas con analizar e incidir en la situación que enfrenta hoy la universidad. Uno de los temas de consenso –reflejado en dos Resoluciones sobre el tema aprobadas mayoritariamente– es la necesidad de tomar acción inmediata en torno a la precarización del trabajo académico y la desigualdad laboral que viven los y las profesoras sin plaza. 

Por décadas, en la UPR se ha practicado la contratación a tiempo parcial y por compensación adicional (a razón de unos 2 mil dólares por curso por semestre para profesoras con doctorado) de especialistas con carreras independientes o docentes con plazas permanentes. Sin embargo, en años recientes, y especialmente a partir de las “Medidas Cautelares” de 2009, la UPR ha experimentado un alza vertiginosa en contrataciones temporeras (a tiempo parcial y completo) y en congelación de plazas permanentes. La tendencia creciente a nivel sistémico es atender las necesidades medulares de los departamentos por medio de la contratación de docentes altamente cualificados sin la más mínima seguridad laboral y bajo condiciones de trabajo desiguales. 

Los y las profesoras sin plaza trabajan sin derecho a seguro médico, retiro o vacaciones pagas, y sin el apoyo institucional necesario para desarrollar sus carreras académicas. Algunos son privados del derecho al voto en la toma de decisiones. Aquellas contratadas a tiempo parcial devengan ingresos que están por debajo del nivel de pobreza.

Las y los docentes sin plaza son actualmente el sector de mayor crecimiento dentro de la población docente del Sistema de la Universidad de Puerto Rico, sobrepasando el 44% en el Recinto de Río Piedras y el 60% en el Recinto de Carolina. En solo tres años (2013-14 a 2015-16), el número de docentes sin plaza por cada estudiante regular equivalente subió un 131% en el RUM, mientras que, en Río Piedras, subió un 22.7% durante los últimos diez años. Asimismo, durante los últimos diez años, el por ciento de docentes con plaza se redujo un 8% en el RUM y un 4.8% en Río Piedras. Esta situación también supone un sangrado constante y creciente al Sistema de Retiro de la UPR, asunto que afecta a todas y todos los empleados del sistema.

Por otro lado, la tendencia señalada contraviene el marco legal de la UPR y erosiona la legitimidad ética, social y política de la institución. La creciente contratación de docentes sin plaza: 

(1) infringe la Ley y la reglamentación vigente en torno a los tipos de nombramiento en la UPR; 
(2) socava la libertad de cátedra; 
(3) atenta contra la UPR como una comunidad de intelectuales comprometida con el desarrollo y el futuro de la institución y del país en un contexto laboral justo; 
(4) dificulta la formación integral de los y las estudiantes; 
(5) constituye un caso dramático de injusticia laboral; 
(6) desincentiva la capacidad económica de un amplio sector profesional, joven y altamente cualificado; 
(7) quebranta la propia misión de la UPR, así como su perfil democratizador y su rol esencial en el desarrollo de un país mejor y más justo; e 
(8) institucionaliza el modelo neoliberal de
educación superior. 

Así pues, atender los reclamos de los y las docentes sin plaza es vital en la construcción de una universidad pública vibrante, sostenible y dedicada al bien común de quienes habitamos este País.

Un llamado a nuestros y nuestras colegas en puestos administrativos

En nuestra defensa de la UPR como el proyecto público de educación superior más importante de la sociedad puertorriqueña, entendemos como medida imprescindible y prioritaria que la institución cese la simultánea práctica de congelación de plazas regulares y contrataciones a tiempo completo y parcial. La sostenibilidad de la UPR, y su rol imprescindible para el país, requiere que se abran convocatorias para plazas permanentes, según la necesidad demostrada de cada dependencia.

Otras medidas urgentes que se deben implementar a corto y mediano plazo son las siguientes:
1. En caso de ser necesario extender el semestre, otorgar contratos nuevos por la duración calendarizada de las horas contacto restantes, para que estas sean remuneradas según la razón originalmente pactada.
2. Establecer fechas de vigencia en los contratos que provean el tiempo necesario para la preparación de los cursos.
3. Reconocer el principio de “igual paga por igual trabajo”, otorgando a los y las docentes a tiempo parcial una remuneración proporcionalmente equivalente a la escala salarial que se utiliza para las y los docentes a tiempo completo.
4. Garantizar que los y las docentes sin plaza sean contratadas por la duración del año académico.
5. Conceder a las y los docentes sin plaza las mismas condiciones laborales y beneficios marginales equivalentes a docentes con plaza.
6. Establecer como política institucional la no sobrecarga de docentes con plaza abriendo secciones adicionales para mantener un límite idóneo de estudiantes por sección y asignando a los y las docentes sin plaza los cursos adicionales disponibles para completar su carga académica (12 créditos).
7. Dar prioridad a los y las docentes sin plaza para cubrir las sesiones de verano.
8. Proveer las condiciones de trabajo necesarias para que los y las docentes sin plaza puedan desarrollar sus carreras académicas a cabalidad (por ej., tiempo pagado para realizar trabajos de investigación y/o creación, elegibilidad para participar en competencias para fondos institucionales, entre otros).
9. Honrar la política institucional del principio de mérito reconociendo la experiencia académica acumulada de lxs docentes sin plaza para la otorgación de los rangos académicos correspondientes.
10. Establecer como política institucional la creación de plazas docentes de nombramiento probatorio para las y los docentes que laboren por contrato a tarea completa durante 5 años, y que se les otorguen contratos a tarea completa a aquellos y aquellas docentes que laboren por contrato a tarea parcial durante 3 años.
11. Reconocer el derecho a voz y voto de los y las docentes sin plaza en contextos deliberativos que redunden en decisiones académicas y administrativas que atañen a la docencia (tales como reuniones departamentales, de facultad y del claustro).
12. En el caso de no renovación de contrato, el/la docente sin plaza debe ser informada por escrito de las razones por las que no se le renueva el contrato.
13. Establecer como política institucional garantizar remedios administrativos imparciales, rápidos y justos para tramitar querellas y apelaciones de lxs docentes sin plaza.
14. Establecer una Carta de Derechos de los y las Docentes Sin Plaza del Sistema Superior Público de Puerto Rico que se incluya en toda contratación.

Un llamado a nuestras y nuestros colegas con plazas regulares

Solicitamos que encaminen con acciones concretas la solidaridad con los sectores más vulnerables que debe caracterizar un gremio como el nuestro, abocado a la educación y, por ello, a la democracia y a la justicia. Ante las condiciones de trabajo precarias e indignas para sus colegas sin plaza antes descritas, solicitamos que, por ejemplo:

1. No acepten cursos por compensación que pueden ofrecer sus colegas sin plaza para completar un contrato a tiempo completo.
2. Cedan sus puestos prioritarios –por antigüedad o por “uso y costumbre”– cuando se asignan los cursos de las sesiones de verano.
3. Pongan en práctica modos de proteger a sus colegas sin plaza de situaciones o posiciones que puedan acrecentar su vulnerabilidad ante la institución.
4. Accionen en la cotidianidad universitaria tomando en cuenta prioritariamente que buena parte –y, en algunos casos, la mayoría– de sus colegas no tienen las mismas condiciones de trabajo, beneficios marginales y seguridad laboral.

*Esta carta ha sido redactada colaborativamente con material producido por el Comité de Acción de Docentes Sin Plaza (CADSP, UPR-Río Piedras), la mesa de trabajo Lxs sin plaza del colectivo Profesorxs Transformándonos en Solidaridad Tornada en Acción (PROTESTAmos, UPR-Mayagüez) y lxs Profesorxs Autoconvocadxs en Resistencia Solidaria (PAReS, UPR Río Piedras). Además de dichos colectivos, suscriben esta carta los siguientes: DeMoS (UPR-Cayey), APRUM (Asociación de Profesores del Recinto Universitario de Mayagüez) y APPU (Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios).

domingo, 30 de abril de 2017

Breve recuento de las aportaciones de la UPR al pueblo puertorriqueño

Waldemiro Pérez Cardona
Publicado en 80grados (para pasar a la publicación original, pulse aquí)
La jornada UPR AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD se inauguró con esta ponencia en la que el autor hace una apretada síntesis –valiosísima por su alcance y profundidad– de algunas de las aportaciones más significativas de la Universidad pública al país.
Resulta imposible presentar todas –ni siquiera la mayoría– de las aportaciones de nuestra Universidad al pueblo de Puerto Rico. Han sido y siguen siendo muchísimas. En esta breve introducción a esta actividad, la que espero que se multiplique -tanto en términos de proyectos como de dimensiones y testimonios- y se lleve a todas las regiones de nuestro país, a lo más que puedo aspirar es a presentar, muy brevemente y limitadamente, algunas de las que a mi juicio son las dimensiones más importantes de dicha aportación.
Una de nuestras aspiraciones más apremiantes es que cuando un residente de Puerto Rico escuche en la radio que la UPR no merece los fondos que los contribuyentes le otorgan, pueda de inmediato rebatir esos planteamientos con datos y ejemplos concretos. Veamos.
  • La UPR educa a una parte significativa de los líderes de la industria, el comercio, la educación, el gobierno y la sociedad en general. De esa forma, la UPR ha tenido un papel protagónico en las grandes transformaciones de la sociedad puertorriqueña como motor del desarrollo de nuestra Isla durante el Siglo 20 y lo que va del 21, promoviendo el emprenderismo de manera deliberada por medio de programas académicos en los que las prácticas y el desarrollo de proyectos han tenido un papel preponderante. Además, y en alguna medida por lo anterior, ha servido como el principal vehículo para promover la movilidad social en nuestro país.
  • Nuestra Universidad, la del Pueblo de Puerto Rico, tiene una función de extraordinaria importancia en el conjunto de la educación superior, pues una parte importante de los profesores, investigadores y administradores de muchas universidades privadas son egresados de la UPR. Además, algunas de las investigaciones más importantes en diversas Instituciones de Educación Superior en nuestro país, se llevan a cabo en colaboración con investigadores, y en ocasiones en facilidades, de nuestro principal centro docente. Finalmente, muchos de los recursos pedagógicos (libros, artículos, módulos, estrategias, etc.) que se utilizan en las universidades del país, son producidos por docentes adscritos a la UPR.
  • De la misma manera que en la dimensión anterior se puede percibir la aportación de nuestra universidad al sistema de educación preuniversitario en la Isla. ¿Cuántas novelas, obras de teatro, poesía, cuentos, libros de historia y otros ensayos que se utilizan en nuestras escuelas han sido escritos por profesores y profesoras de la Universidad de Puerto Rico? Sin duda son muchos y han tenido un papel fundamental en la educación de nuestros niños y jóvenes por más de un siglo. Por otro lado, los maestros que se preparan en nuestras aulas son de los más creativos, innovadores y mejor preparados de Puerto Rico, cuyos resultados en la reválida magisterial (PCMAS) es mayor del 90%, en el caso de la Facultad de Educación del RRP, lo que ha conducido a que ésta sea clasificada como institución ejemplar, categoría más alta en el sistema de clasificaciones del Departamento de Educación de Puerto Rico. Además, sus facultades de Educación han liderado históricamente proyectos colaborativos de investigación/creación, docencia y servicio en conjunto con organizaciones sin fines de lucro, universidades, escuelas, agencias gubernamentales y comunidades, los que contribuyen al desarrollo social nacional e internacional.
  • En la UPR se realizan trabajos de investigación y creación en todas las áreas del saber y se producen trabajos que benefician el avance del conocimiento, no sólo para Puerto Rico, sino también para el mundo. Por ejemplo, de trascendental importancia han sido investigaciones que han contribuido a la erradicación y tratamiento de muchas enfermedades, tanto así como aquéllas motivadas por la búsqueda y desarrollo de fuentes alternas y más eficientes de energía; al adelanto en los tratamientos para el control de plagas; el desarrollo de nuevos cultivos; la utilización creativa de las nuevas tecnologías, entre otras, que inciden y que tienen un gran potencial de contribuir a nuestro desarrollo económico y particularmente para el mejoramiento de la calidad de vida del conjunto de nuestra población. Es preciso destacar que la UPR cuenta con 79 unidades o centros de investigación en disciplinas tales como historia, estudios hispánicos, psicología, educación, SIDA, atmosfera caribeña, cambios climatológicos, iniciativa sísmica, cáncer, demografía, neurobiología, mujer y salud, biomedicina, neurociencias y arquitectura, entre muchos otros. El papel de la UPR en la producción científica mundial y regional ha sido ampliamente reconocida. Por ejemplo, entre 2009 y 2016 nuestra institución ascendió un 26% en el SCIMAGO Institutions Rankigs que incluye 1,600 Instituciones de Educación Superior (IES) a nivel global, ubicándonos en el lugar 502, estando en el lugar 35 en nuestro hemisferio y en el 15 en América Latina y El Caribe.
  • La educación de nuestro recurso humano en todas sus facetas es una de las principales contribuciones de la UPR, fundamento clave de la competitividad. Es por esto que una de las principales ventajas de localizarse en Puerto Rico que ha sido destacada por las empresas que deciden ubicarse en la Isla, es la extraordinaria calidad de nuestra fuerza laboral. Las empresas de alta tecnología (e.j., electrónicas, farmacéuticas) que inicialmente traían el personal gerencial de afuera, han decidido, desde hace ya algún tiempo, utilizar egresados de nuestras universidades -muy especialmente los de la UPR- como sus gerentes y altos ejecutivos. Es más, en muchos casos contratan a nuestros egresados para trabajar en otros países, dando muestra de la gran movilidad laboral de la que gozan los trabajadores con una adecuada educación universitaria. En el caso de los ingenieros y otros estudiantes muy cualificados, incluso éstos son reclutados antes de completar sus estudios universitarios.
  • Un importante renglón de los estudios universitarios es la convivencia que les permite a las personas entrar en contacto con la teoría y la práctica de la democracia, tanto desde las aulas, como en todos los procesos que viven dentro y fuera de la Universidad. Las discusiones de alto nivel que proveen los cursos, complementadas por foros, charlas, talleres, actividades culturales, conferencias, simposios, convivencia universitaria, entre otros, le permiten al estudiante universitario informarse y ampliar sus conocimientos sobre los derechos y responsabilidades de los ciudadanos, así como de los procesos políticos que se viven en su país y en el mundo. De esta manera puede ser crítico y proponer y llevar a cabo en la práctica, alternativas para mejorar permanentemente la convivencia democrática.
  • El mayor conocimiento de otras culturas, de otras religiones, de otras posturas políticas, de otras situaciones socio-económicas y de los diversos posicionamientos identitarios (como cada cual asume lo que es o cree debe ser) le permiten al estudiantado universitario entender mejor a otros y otras. Es ese entendimiento el que puede conducir a una mayor tolerancia y entendimiento mutuo entre personas y grupos. De ahí la extrema importancia de que toda educación tenga un fuerte componente humanístico. Son precisamente los estereotipos y los prejuicios, la principal fuente de discriminación e intolerancia, las que se convierten en el peor enemigo de la democracia.
  • La Universidad es la principal responsable de la preservación, estudio y ampliación de nuestra herencia cultural. Nuestra Institución cuenta con algunos de los más importantes referentes de la preservación y ampliación de la cultura, tanto nacional como regional y global (Teatros, Museos, Bibliotecas, etc.). Como sabemos, no es suficiente con almacenar o custodiar objetos o materiales. Se precisa también la más amplia divulgación y ubicación histórica de cada uno de ellos para que podamos apropiarnos de esa herencia y estemos motivados a ampliarla significativamente. Nuestros museos, teatros, bibliotecas, colecciones, salas de exposición y sobre todo nuestro currículo, son testigos de un gran compromiso con nuestra cultura. La UPR ha sido y sigue siendo sede de muchos de los principales eventos culturales de nuestro país y la región (Festivales, Conciertos, Simposios, Conferencias, Congresos, presentaciones de obras literarias, dramáticas, plásticas, etc.). Muchos de estos eventos son gratuitos o a bajo costo para estudiantes y la comunidad, incorporando, además, conversatorios y discusiones sobre las obras presentadas.
  • La educación que se imparte en la UPR nos permite ubicar los sucesos en su perspectiva histórica y social. Al así hacerlo nos damos cuenta de que las cosas no siempre han sido como ahora. Nos hacemos conscientes de que lo más permanente que ha tenido la humanidad es el cambio. Ese afán por mejorar las condiciones de vida de las personas, esa búsqueda incesante de horizontes nuevos, la admiración por lo desconocido, va formándose y ampliándose en el ambiente universitario. Como sabemos, la ignorancia es una de las principales fuentes del miedo. A mayor conocimiento, avalado por la responsabilidad social, más apertura al cambio, siempre que sea para bienestar de la sociedad, por supuesto. Ahí está la simiente para el nuevo país que todos en Puerto Rico anhelamos.
  • Los estudiantes y egresados de la UPR tienen un papel muy significativo en sus familias y comunidad. La cultura educativa en el hogar sigue siendo el factor más significativo en los logros de las generaciones subsiguientes. Esto no solamente en términos de logros profesionales, sino también en calidad de vida. Niños y niñas formados en hogares de adultos bien educados tienen sus necesidades de crecimiento mejor atendidas. Una cultura en el hogar donde se estimula la lectura, la escritura, el arte, la música y toda la creación humana y natural, formará parte de un viaje de crecimiento compartido, en libertad. Aprenderán a valorar y cuidar la naturaleza, algo que es fundamental para que podamos continuar habitando este Planeta. En fin, podrán contribuir mejor a su bienestar personal y comunitario, que es a su vez el bienestar de toda la sociedad.
  • El servicio a la comunidad que ofrece la UPR tiene múltiples dimensiones por lo que resulta muy difícil aquilatarlo con justicia. Entre estos se destaca, el Servicio de Extensión Agrícola que ofrece servicios de asesoría y apoyo a comunidades y agricultores, así como a las familias. Tanto en sus instalaciones como por medio del internet. Por su parte el programa Sea Grant brinda sus servicios a los pescadores y responsables del manejo y conservación del litoral marino, incluyendo a toda la población. Estos son meramente ejemplos de cientos de programas distribuidos en las once unidades de la UPR. Es preciso destacar que nuestra Institución ofrece más de 500 cursos que integran prácticas o internados en más de 30 disciplinas diferentes. Además, nuestra Institución cuenta con un periódico (Diálogo), una radioemisora (Radio Universidad), decenas de revistas académicas y cientos de boletines de divulgación a toda la comunidad puertorriqueña. Es importante destacar aquí El proyecto de Educación Universitaria en la Cárcel que desde el 2014 le viene llevando esperanza y capacitación a decenas de hombres y mujeres en las cárceles de nuestro país. Como ellos y ellas han expresado en varias ocasiones, ese proyecto ha cambiado favorablemente sus vidas, las de otros confinados y sobre todo la de sus familiares y amigos fuera de la cárcel. Además, en cada recinto se ofrecen programas de educación continua y profesional que impactan miles de trabajadores anualmente.
  • Otra muy significativa aportación se refiere al acceso a la justicia, tanto de personas de comunidades y otras instituciones, por medio tanto de las clínicas de asistencia legal, en las áreas de derecho criminal, trabajo y empleo, bancarrotas, ética y responsabilidad profesional, educación especial, nuevas tecnologías y propiedad intelectual, desarrollo económico comunitario, vejez, migración, derechos de los consumidores y protección de ambiente, entre otras.
  • Un ámbito muy particular de servicio a la comunidad es el papel de la UPR como proveedor de servicios de salud (Centro Médico y Hospital de Carolina), así como su papel en la formación intelectual y cívica de una parte significativa de los y las profesionales que proveen dichos servicios (médicos, enfermeras, tecnólogos, terapistas, farmacéuticos, ente muchos otros). En el área de salud, se destacan: el Grado Asociado en Tecnología Oftálmica, Bachillerato en Ciencias en Medicina Nuclear, Maestría en Ciencias de Farmacia y Doctorados en Audiología, Terapia Física, Salud Pública con especialidad en Sistemas de Salud y Gerencia, Salud Pública con especialidad en Determinantes Sociales de la Salud, Salud Pública con especialidad en Salud Ambiental, y en Medicina Dental, y cinco programas post doctorales. Ofrece, además, 38 residencias y subespecialidades, 21 de las cuales son ofertas únicas en el País (Neurocirugía, Urología, Cirugía Ortopédica, Neurología Pediátrica Anestesiología, Medicina Interna- Geriatría y Medicina Neonatal-Perinatal, entre otras). Cabría preguntarse, ¿cuántas vidas de los residentes de nuestro país se han salvado luego de que fueran transferidos de las instituciones privadas -por estas no contar con el equipo o el personal adecuado- a las que operan o con las que colabora la UPR? Probablemente cada uno de los presentes podría ofrecer algún ejemplo de esto.
  • Nuestros docentes han servido como peritos en infinidad de causas de gran trascendencia para nuestro pueblo. Se podrían destacar entre ellas, sin de ninguna manera pretender ser exhaustivo, el caso del impacto de los ejercicios de la Marina de los EEUU en la salud -mental y física- de los viequenses; el impacto de los insecticidas como el Naled en la agricultura y salud de los puertorriqueños; el manejo y protección de bosques, lo innecesario del gasoducto y sus efectos perniciosos; el daño en la población, la agricultura y el ambiente de las cenizas provenientes de la quema de desperdicios y o la producción; entre cientos de otras.
  • La UPR ha servido de puente a las relaciones internacionales de Puerto Rico, construyendo lazos de colaboración e intercambios entre docentes, investigadores, estudiantes y representantes de las esferas públicas y privadas.
La Universidad tiene activos más de 70 convenios suscritos con 24 instituciones en Estados Unidos, 17 en América Latina y el Caribe y 29 en Europa (España, Francia, Inglaterra, Islandia y Portugal). Actualmente, la UPR ostenta la vicepresidencia de la Asociación de Universidades e Institutos de Investigación del Caribe (UNICA), organización que agrupa las universidades más importantes de la región. Nuestra Universidad ha representado a Puerto Rico en espacios internacionales donde nuestro país no puede o no ha podido insertarse, sirviendo en múltiples ocasiones como embajadora académica de la Isla. El reconocimiento y valoración que han tenido y tienen las aportaciones al conocimiento y la cultura de los integrantes de nuestra comunidad universitaria a nivel mundial, nos ha posicionado muy positivamente como nación, algo que debemos aprovechar en estos momentos para hacer alianzas económicas, culturales y políticas, entre otras.
  • Una aportación poco divulgada de nuestra Universidad es el manejo y conservación de nuestro patrimonio natural, tanto en el jardín botánico en San Juan, como en los terrenos utilizados por los Servicios de Extensión y Experimentación Agrícola, que se encuentran ubicados por toda la Isla. Además, sus múltiples convenios y asesorías a las comunidades en el manejo y conservación han tenido un impacto muy positivo en la defensa de nuestro patrimonio natural. La relación del RUM con la organización comunitaria Casa Pueblo en Adjuntas, es meramente un ejemplo de tal compromiso e impacto.
  • El acceso a la educación, en este caso educación superior de excelencia, independientemente de las limitaciones económicas de los individuos, sigue siendo, y así deberá continuar siéndolo, el logro principal del más importante proyecto de país que es la UPR. La muestra de contribuciones incluidas en los puntos anteriormente destacados son la evidencia del alto rendimiento que ha tenido y tiene la inversión centenaria del pueblo en su Universidad.
  • Para finalizar en esta ocasión presento algunos de los impactos de la UPR en la economía de nuestro país, según el excelente estudio de Alameda y González (2017) El efecto multiplicador de los desembolsos del Sistema UPR en la economía de Puerto Rico es de 1.56, lo que implica que por cada millón de dólares se generan $560,000 dólares adicionales en otros sectores de la economía de Puerto Rico. Por otro lado, El gasto total del Sistema UPR en el periodo de 2010 a 2015 tiene el efecto de generar $7,824.9 millones en ingresos salariales en la Isla (a precios constantes de 2013). El efecto multiplicador en los salarios es de 2.46, lo que quiere decir que 1 millón de dólares generados en salarios por el Sistema, genera en el resto del sistema económico del País $1,460,000. El gasto total del Sistema UPR en el periodo de 2010 a 2015 generó 68,384 empleos en toda la economía de Puerto Rico, de los cuales 25,881 son directos, 14,785 indirectos y 27,718 inducidos. El efecto multiplicador total del empleo es de 2.64, lo que significa que de cada 100 empleos generados en la UPR se crean 164 empleos adicionales en el resto de la economía de Puerto Rico. Una persona egresada UPR recibe en promedio $25,857 anuales más que el ingreso que recibiría con escuela superior, sin la educación provista por el Sistema. Esto implica $775,708 adicionales en su salario promedio por vida. La sociedad puertorriqueña recibe un beneficio de 20 centavos por cada dólar invertido en los individuos que estudian en el Sistema UPR.
* Ponencia ofrecida en la Jornada Universidad al Servicio del Pueblo, el pasado 27 de abril, en el Colegio de Abogados en Miramar, con el auspicio de la APPU, el Comité de Base de Trabajadores y el propio Colegio. 
Referencias
Alameda Lozada, J.I. y González-Martínez, A. (2017, abril). El impacto socioeconómico del Sistema de la Universidad de Puerto Rico. En, Occasional Papers, No. 7, 32P.
Freytes González, C. (2016, diciembre). Presentación sobre la UPR. Oficina de la Presidencia, Universidad de Puerto Rico. San Juan: UPR., 33p.
Universidad de Puerto Rico, Comité para la Revisión del Método y Condiciones para Establecer los cargos de Matrícula (CAFI-2). (2015, febrero). Informe Final. San Juan: UPR, 586p.
Universidad de Puerto Rico. School of Law, Legal Aid Clinic (2017). Commitment to Clinical Education & Community Service. San Juan: UPR-RP, 30p

sábado, 22 de abril de 2017

Punto de partida para una reforma univesitaria

Para la versión original publicada en 80grados: pulse aquí.
A continuación un resumen redactado por Profesorxs Autoconvocadxs en Resistencia Solidaria (PAReS) del Informe del Comité Ad Hoc – Recomendaciones ante la Crisis Fiscal, acogido en la Asamblea del Claustro del Recinto de Río Piedras, Universidad de Puerto Rico, en abril 2016. El mismo podría considerarse una hoja de ruta, un punto de partida para la Reforma Universitaria.
Elprimero de abril de 2016 se celebró una reunión del Claustro del Recinto de Río Piedras de la UPR con el propósito de discutir “la situación fiscal por la cual atraviesa la Universidad”. Allí se presentó y acogió un informe de un comité especial del Senado Académico integrado por los senadores Carlos Corrada Bravo, Criseida Navarro Díaz, Érika Fontánez Torres y Silvia Álvarez Curbelo, para acopiar y analizar las posiciones asumidas por los docentes de las facultades y unidades en torno a la crisis fiscal de la UPR y sus consecuencias en el rendimiento del servicio que la institución debe prestar, de acuerdo a su misión y objetivos.
Este informe consignó “los principios y recomendaciones que deberán asumir su rector y representantes en aras de una universidad pública responsable, atenta a su misión académica, de investigación, creación y de servicio”. A continuación se presenta un resumen del contenido del Informe.
1. Se identifican algunos de los impactos que comparten con todas las unidades del Recinto como mínimo desde el 2009:
a) Autonomía: Ante esta crisis la tendencia ha sido reducir la autonomía (de facultades y recintos) por una serie de decisiones que se han ido Por ejemplo, antes, si hacíamos economías podíamos decidir hacia donde redirigir las economías de acuerdo con nuestras prioridades (a nivel de facultades como de Recinto). Eso ya no es así.
b) Incertidumbre en la Planificación: Uno de los problemas más graves es la falta de certidumbre para Al no contar con presupuesto, los proyectos especiales, la contratación de profesores e invitaciones para mini-cursos, las conferencias, simposios, paneles y otros proyectos sufren porque no hay garantía de que se puedan llevar a cabo o de que se puedan contratar invitados. No podemos tener un plan académico coherente ni siquiera de aquí a seis meses.
c) Docencia: La docencia ha sufrido con las medidas cautelares desde 2009 (ascensos, aumentos, reclutamientos, limitaciones en recursos para viajes, conferencias, etc.) pero, además, hemos perdido la posibilidad de cumplir con las áreas de prioridad identificadas en los auto-estudios, planes de desarrollo, informes anuales e informes ante las agencias acreditadoras.
d) Biblioteca e Investigación: La falta de pagos a los suplidores afecta la compra de libros, bases de datos, suscripciones a revistas, claves para el esfuerzo de investigación.
e) Proyectos Académicos Especiales: No hay autonomía para decidir sobre proyectos de esta índole pues dependemos de que alguien fuera de la unidad concernida y del Recinto tome la determinación.
2. Las constricciones presupuestarias sobre la UPR y sobre este Recinto en particular han llegado a un nivel en que se comienza a afectar la capacidad institucional de cumplir con los servicios educativos, de investigación/creación, de responsabilidad social, y de internacionalización a los que nos hemos comprometido con el país y con el mundo.
3. Se acogieron los siguientes principios de acción como pautas que deben regir toda consideración y acción tocante a la Universidad de Puerto Rico:
a) Que los criterios para analizar, proponer medidas y soluciones y comunicar la situación presupuestaria de la Universidad no sean exclusivamente de índole económica, sino que respondan a la naturaleza fundamentalmente académica y de servicio público de la institución.
b) Que se piense en la Universidad como un bien público cuyo funcionamiento en las mejores condiciones posibles constituye una obligación para el Estado y una responsabilidad con respecto a la sociedad puertorriqueña.
c) Que les corresponde a los universitarios decidir sobre la Universidad. En eso descansa la autonomía garantizada a la Universidad por su ley orgánica. Que se respete la potestad de la Universidad para hacer, en función de criterios de prudencia, confianza y apego al bien común, las decisiones que mejor convengan a la institución y al país al que se debe.
d) La comunidad universitaria ha de decidir las ideas generales de administración y dirección que debe adoptar la UPR en esta crisis y más allá de ella, en tanto modelo justo de futuro institucional.
4. ¿Qué pide el Claustro del Recinto de Río Piedras?
a) Que se garantice que el espacio de reflexión y acción primario sobre la Universidad lo constituyan los propios universitarios.
b) Que se diseñe y adopte un Plan Estratégico para el sistema y un Plan Estratégico para el Recinto que surja de la voluntad universitaria y su ejercicio deliberativo democrático.
c) Que cualquier propuesta externa comisionada por la gerencia de la UPR, como puede ser el Informe de AGB, no se tome como punto de partida o como plan que le da dirección a la Universidad, sino que se asuma como una fuente de información en el proceso deliberativo interno.
d) Tomando debida cuenta de la situación financiera del país y de la institución, que se honre como mínimo el compromiso presupuestario para el año fiscal 2016-2017 de $821 millones de parte del Fondo General.
e) Que no se recurra a ninguna medida que aumente la precariedad laboral de los docentes.
f) Que no se recurra a ninguna medida que merme la calidad de la enseñanza, investigación, creación y servicio que provee la Universidad de Puerto Rico.
 5. Respecto a la gobernanza y participación se declaró lo siguiente:
a) La Universidad de Puerto Rico debe estar presente y participar activamente en la consideración e implantación de las políticas gubernamentales que se adopten para atajar la crisis del país de manera que se puedan aquilatar las implicaciones que tienen las respuestas del gobierno para la sociedad puertorriqueña en general y para el proyecto universitario público, en particular.
b) La ponderación, toma de decisiones y ejecución de alternativas universitarias ante la crisis, al interior de la Universidad, debe ser autónoma, y libre de intervenciones, procesos y criterios ajenos a los universitarios.
c) La Administración Central, el Presidente y la Junta de Gobierno tienen el deber de representar a la Universidad de Puerto Rico y a sus intereses, sin allanarse a los intereses externos de la Universidad en detrimento nuestro. Su representación en las instancias gubernamentales debe reflejar verdaderamente la posición de la Universidad surgida de procesos democráticos y de participación desde las bases universitarias.
d) Cualquier proceso de reestructuración de la Universidad debe contar con la participación más amplia y directa de los sectores que componemos la Universidad y basadas en la experiencia de los universitarios y no a partir de la implantación de un plan predeterminado encomendado a terceros.
e) Requerimos que la determinación de la Administración Central de la Universidad de centralizar la toma de decisiones y el presupuesto sea revocada y que se le devuelva al Recinto de Río Piedras la facultad de ejecutar su plan de trabajo, establecer sus prioridades y generar las economías para hacer las reasignaciones necesarias sin que se socaven los aspectos medulares y académicos que son la razón de ser de la Universidad. El Rector debe mantener informada a la comunidad del Recinto de sus gestiones, comenzando por esta petición, y de las decisiones que se tomen a nivel central con la premura que amerite.
f) El Plan de Acción del Recinto, así como los planes de facultades y escuelas, en esta coyuntura de crisis, deben contar con la participación directa de los docentes, no docentes y estudiantes. Las facultades deben tener una participación directa en la toma de decisiones académicas y sobre las disciplinas que tendrán prioridad, las áreas que se determinen como de difícil reclutamiento, respecto a los reclutamientos, ascensos y otorgación de permanencias, evaluaciones, cambios curriculares, y todos aquellos aspectos que conforman el quehacer docente y que tendrán un impacto sobre los ofrecimientos académicos.
g) Deben establecerse procesos de rendición de cuentas ante las facultades y escuelas, con informes recurrentes, con el fin de mantenerlas informadas de la toma de decisiones finales en todos los niveles de la administración.
6. Respecto a los asuntos gerenciales se dispuso: “Es necesario descentralizar y deslindar los procesos administrativos, en modelos organizacionales más horizontales que fortalezcan los niveles decisionales locales y fomenten la autonomía de los recintos. Esto implica encaminar un diálogo franco sobre la posibilidad de consolidar algunos programas y tareas administrativas, liberando recursos para dedicar a actividades estratégicas que apoyen esa nueva forma de hacer.
A su vez, se requiere institucionalizar una cultura de planificación, evaluación y práctica auto-reflexiva, que permita continuamente evaluar la efectividad de las decisiones y acciones tomadas y hacer los ajustes para que no se repitan los errores del pasado”.
7. En lo concerniente al presupuesto de la Universidad y el Recinto de Río Piedras se expuso:
a) El Presupuesto no es un mero ejercicio contable de distribución de los fondos adjudicados al Recinto de Río Piedras y a sus unidades. Está significado por las prioridades programáticas, particularmente las de índole académica, y por la satisfacción de las obligaciones, como lo son la administración de becas estudiantiles, el pago de utilidades públicas, etc., indispensables para el servicio educativo, la investigación, la creación cultural, y el servicio al país, responsabilidades institucionales de la universidad pública.
b) El Presupuesto atañe a todos los universitarios. De ahí que solicitamos que haya un flujo oportuno, confiable y suficiente de información para posibilitar que los universitarios tengan un cuadro claro y accesible de cómo el Presupuesto responde a las prioridades establecidas por el Recinto. Esto se hace particularmente necesario en momentos de constricción fiscal.
c) La Universidad rinde un servicio indispensable a Puerto Rico como su única universidad pública y sus responsabilidades con el país cubren todos los ámbitos e impactan a todos sus habitantes. Cualquier modificación fundamental a los compromisos presupuestarios debe ser informada y consultada con los universitarios.
 8. Otras recomendaciones y peticiones:
a) Pedimos información precisa y actualizada sobre la situación de las plazas docentes regulares y la ocupación de las mismas; si aquellas que no están ocupadas cuentan con fondos asignados y cuáles son las proyecciones del Recinto respecto a la ocupación de las plazas regulares. Estimamos necesario que se analice la relación entre la dotación proyectada de plazas docentes y la dotación proyectada de plazas no docentes para los próximos cinco años.
b) Pedimos información precisa y actualizada sobre el número de contrataciones docentes por unidad, con las cargas por crédito y vigencia temporal, respectivas. Estimamos necesaria una proyección de las contrataciones docentes para los próximos cinco años.
c) Solicitamos que se investiguen las condiciones del personal en contratos temporales y se propongan recomendaciones viables para garantizar la mayor justicia y respeto profesional.
d) Solicitamos que a la mayor brevedad se trabaje un plan racional y justo de asignación de plazas y de contratación de personal docente que cumpla con los siguientes objetivos:
  • Honre la dignidad profesional y personal del personal docente involucrado
  • Evite que el ejercicio docente en el Recinto de Río Piedras esté marcado por la precarización laboral
  • Responda a una oferta de educación de calidad, a una gestión de investigación afín al rango del Recinto como universidad graduada y de investigación, de creación innovadora y de servicio público eficiente y pertinente.
  • Pedimos que se produzca un informe real, con los insumos de los departamentos y facultades, sobre las expectativas de retiro de personal docente en los próximos cinco años y que se trabaje un plan racional para atender los relevos necesarios sin que la primera opción sea recurrir a la “congelación” de plazas, un concepto no académico, en el que el docente es tratado como gasto prescindible dentro de una política de austeridad contable.
  • La Universidad de Puerto Rico tiene que reafirmarse ante el gobierno central y la Oficina del Contralor como una institución pública diferente a las demás agencias gubernamentales. Restricciones evidentemente absurdas como el que toda comunicación de la Universidad durante el año electoral tenga que ser aprobada por la Comisión Estatal de Elecciones, deben cesar. Pero existen muchas otras no tan evidentes que evitan que la Universidad maximice sus recursos y se posicione a la par con las muchas instituciones académicas en el mundo que son protagonistas del desarrollo económico de sus países. Por ejemplo, no poder comprar equipos usados, estar obligados a pagar por garantías extendidas para todos los equipos que en su lugar es dinero que puede usarse para mantenimiento o no poder vender los equipos usados (por ejemplo, equipos que para investigaciones de alto nivel ya no sean apropiados pero que para uso convencional puedan ser perfectamente útiles).
  • La Universidad debe fomentar en todas sus operaciones que impere un espíritu de apoyar a la realización de las iniciativas de los universitarios en lugar de que la negación sea la respuesta generalizada.

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